sábado, 27 de septiembre de 2008

ANGEL DE LA MUERTE...

La vida llegó para quedarse, junto a ella trajo al "angel de la muerte". Ayer, viernes, estuve en mi pueblo natal Chiquimulilla donde tengo intereses, estaba supervisando mi tienda de repuestos para vehiculos cuando uno de mis apreciados clientes comentó con naturalidad que en el centro de la ciudad alguien había sido asesinado, casi al minuto llegó otro cliente preguntando si ya sabiamos del "muerto" de hace unos minutos confirmando la identidad de la víctima con el agregado que también su hijo menor había sido abatido.

El revuelo de la noticia era de dominio público, varios comentarios, un testigo narró acerca de la frialdad del asesino, como descargó la tolva del arma y se tomó el tiempo para recargar con otra tolva y asegurar su trabajo, luego con media descarga aún, arma en mano derecha, caminó tranquilamente como dos cuadras sobre la avenida principal hasta fugarse.

Forzosamente yo tenía que hacer una diligencia en el centro de la ciudad, mientras manejaba pensé en la familia de las vícitimas del ataque, personas que conozco desde hace muchos años, el shock, el dolor, temor, rabia, frustación, confusión que estarían pasando en ese momento a solo unos treinta minutos de la tragedia.

Me sentía afectado, el ambiente estaba tenso, traté de concentrarme en mis responsabilidades, en la calle caras conocidas, miradas perdidas, seños fruncidos, algunos con risitas nerviosas, alcancé escuchar comentarios: "...y el hijo estaba manejando...por algo fué...que terrible¡...por qué sería?...ya no se puede¡...pobre el hijo qué culpa tenía?...la familia¡...el matón de plano que no es de por aqui...buen matón ni nervioso estaba¡...el que nada debe nada teme...que peligro está el tiempo¡...lo raro es que a cada rato pasan patrullas de la policía en es lugar y en ese momento ni una...si verdad...

Mientras el gobernante vive su sueño en la ONU y sus colaboradores no se sacian de dinero para obtener más poder, el presidente del país amenaza con imponer su agenda de modelo social demócrata no importa cuanta oposición tenga, más y más impuestos, su esposa tiene más poder que él mismo sin ser funcionaria, la inversión se hace menos posible, el estado de derecho más lejano, la ingobernabilidad es la visible. Que época la que nos tocó vivir.

Mientras almorzaba casi no hablé, cuando regresé a mi casa estaba intranquilo, molesto casi sin saber la causa, por un instante traté de identificar la causa y recordé el asesinato, para poder dormir tomé un tranquilizante.